La terapia canina

La terapia asistida con animales (TAA) es cada vez más popular en personas con enfermedades mentales como el autismo o el alzheimer.

El animal actúa como coterapeuta en las sesiones, como una especie de ayudante del psicólogo o terapeuta. La terapia canina es la más popular, pero también existen terapias con otros animales como los caballos.

¿Cómo es una terapia asistida con animales?

Antes de convertirse en un coterapeuta, el animal pasa por un adiestramiento y entrenamiento. En el caso de los perros, los nuevos coterapeutas suelen contar con la ayuda de un perro veterano.

Los animales ya entrenados forman un equipo con los profesionales de la salud o educación para tratar a los pacientes. La mayoría de las terapias se basan en cuatro pilares básicos:

  • Esfuerzo físico. El objetivo suele ser recuperar movilidad perdida. Para ello el perro anima a moverse al paciente, incitándole a jugar, acariciarlo o pasear junto a él.
  • Trabajo emocional. El coterapeuta sirve de puente de comunicación entre el paciente y el terapeuta; muchas personas expresan sus emociones más fácilmente con los animales que con el resto de personas.
  • Estimulación cognitiva. Recordar las características del animal y participar en su cuidado supone una estimulación mental y una práctica de la memoria en los pacientes.
  • Mejorar la relación con el entorno. El animal ayuda al paciente a relacionarse con su entorno y las personas que se encuentran en él, incluido el terapeuta.

Requisitos para ser un buen coterapeuta canino

No todos los perros son adecuados para trabajar en terapia, el animal tiene que cumplir una serie de requisitos para trabajar como coterapeuta de la TAA.  

Antes del entrenamiento de estos perros hay una primera selección. Los requisitos básicos son:

  • Estar sano
  • Tener buen temperamento
  • Ambos progenitores también deben estar sanos. Tanto las enfermedades como el carácter pueden heredarse.
  • Estar correctamente socializado.
  • Ser equilibrado y fiable. Sin agresividad alguna hacia personas u otros animales.
  • Ser muy sociable.
  • Dejarse manipular, acariciar y toquetear sin problemas.
  • Tener motivación para el aprendizaje y el trabajo.

La selección de estos perros es muy importante, ya que van a estar expuestos a personas que pueden reaccionar de manera imprevista durante las terapias.

El pastor alemán, el golden y el labrador retriever son las razas más habituales en la terapia canina.

Beneficios de la terapia canina

La terapia asistida con animales se utiliza para mejorar la salud física y mental y el bienestar de los pacientes. 

Los resultados de la terapia pueden ser muy variados, pero está comprobado que la TAA aporta muchas ventajas a los pacientes:

  • Aumenta la autoestima
  • Reduce el estrés y la ansiedad
  • Mejora las habilidades de comunicación y de relación con los demás, ya que facilita el contacto social.
  • Fomenta la responsabilidad y previene los problemas de agresividad en adolescentes.
  • Estimula actividades motrices y mentales
  • Ayuda a crear un vínculo con otro ser vivo

Los coterapeutas caninos son grandes ayudantes en las terapias asistidas, pero nunca hay que olvidar que es un ser vivo independiente y el estrés y otros problemas de salud pueden afectarle de la misma manera que a las mascotas.

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