Cinco consejos para cuidar conejos y roedores

Los perros y gatos no son las únicas mascotas que comparten el hogar con nosotros. Los conejos y roedores como los hámsters, cobayas, erizos o gerbos son también animales habituales en las casas.

Aunque son pequeñas mascotas, es necesario tener algunos conocimientos sobre su alimentación y cuidados para asegurar un buen estado de salud.

1. Prepara la jaula adecuada

Los conejos y roedores pasarán la mayor parte del tiempo en una jaula, por esta razón debe cumplir una serie de requisitos:

  • Debe ser lo más grande posible. Esta característica suele depender del sitio que dispongas en casa, pero debe ser lo suficientemente grande para que el animal pueda moverse libremente por ella. Para roedores lo más recomendable son las jaulas altas de varios niveles.
  • Refugio o madriguera. A los conejos y roedores les gusta sentirse seguros, prepara una especie de refugio donde puedan esconderse y ofréceles materiales para que construyan su madriguera o nido.
  • Mantén una higiene diaria. La limpieza de la jaula es muy importante para evitar infecciones y malos olores. Cambia el sustrato sucio a diario y retira los restos de comida.
  • Elige un buen sustrato. Los mejores sustratos son los de madera prensada, maíz y papel reciclado. La viruta, serrín o tiras de papel no absorben bien la humedad, se apelmazan y eliminan polvo. La sepiolita está absolutamente contraindicada, pues el polvo que elimina produce daños en las vías respiratorias y causa pododermatitis, pero además la ingestión de estas piedrecitas puede producir intoxicación y obstrucción intestinal.
  • Enriquece su medio. Coloca refugios, juguetes, cuerdas, hamacas… cualquier elemento que entretenga a la mascota.

2. Cuida la alimentación de tu mascota

Ofrece a tu mascota una dieta completa, variada y equilibrada. Aunque venden piensos para cada especie, puedes suplementar su alimentación con frutas, verduras, heno…

  • Utiliza pellets de calidad. Siempre es una buena opción invertir en un pienso de alta gama.
  • Las cobayas no sintetizan la vitamina C por tanto tienes que asegurarte que la incorporas en su dieta. Los kiwis, fresas, cítricos, pimientos y espinacas son una buena fuente de esta vitamina.
  • Dieta rica en fibra. Los roedores y conejos necesitan un alto aporte en fibra para evitar el sobrecrecimiento dental y problemas gastrointestinales. El heno es una parte fundamental en la dieta de los conejos.
  • Verduras y frutas. Infórmate de los requisitos nutricionales de la especie y elabora un «menú» acorde con esto. Las espinacas y la alfalfa pueden ser muy beneficiosas para los conejos deben ofrecerse con moderación.
  • Agua fresca siempre disponible. Según la especie deberás usar un tipo u otro de bebedero.

3. Acude al veterinario si observas algún problema

Los veterinarios de exóticos están especializados en el cuidado de mascotas diferentes a los perros y gatos. Si observas algún problema de salud en tu mascota no dudes en acudir a un veterinario.

Los síntomas de enfermedad pueden pasar algo más desapercibidos en estas mascotas, por sus hábitos nocturnos o la forma de expresarlos. Algunos signos comunes pueden ser:

  • Pérdida de peso
  • Vómitos
  • Diarreas
  • Estreñimiento
  • Decaimiento
  • Postura anormal
  • Falta de apetito

En erizos puede aparecer un tambaleo y pérdida de equilibrio consecuencia del síndrome de Wobbly o síndrome del erizo tambaleante, un problema neurológico, parecido a la esclerosis múltiple en humanos.

Además de estos, pueden padecer otros muchos problemas que si se tratan a tiempo puede suponer una gran diferencia para su bienestar.

4. Mejor en grupo

En general, los roedores son animales sociales (aunque no todos, como los erizos) y siempre preferirán compartir su jaula con otro de su especie. Las ratas, gerbos y degús son muy sociables y es recomendable que tengan compañía.

5. Realiza un buen manejo

Los conejos y roedores suelen ser animales asustadizos, requerirán un tiempo para habituarse a nosotros, cuando los manipulemos debemos hacerlo con delicadeza y utilizando el refuerzo positivo.

Para coger un conejo en brazos tenemos que hacerlo con firmeza, recogiendo sus patas traseras para evitar que pateen al aire y se dañen la columna. A los erizos debemos cogerlos por la parte ventral con ambas manos para evitar hacernos daño con sus púas. Y con los degús y gerbos debemos ser cuidadosos y no levantarlos de la cola, pues se puede desprender la piel de esta zona.

A la mayoría de estos animales podemos dejarlos explorar fuera de su jaula, pero siempre comprobando previamente que no haya ningún hueco donde puedan esconderse.

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